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La llegada del parche 1.15.9 a WoW Classic no solo ha introducido nuevas opciones para la interfaz, sino también algunos errores inesperados. Entre ellos se han detectado hechizos sin descripción, modelos de ciertas criaturas con un tamaño incorrecto y otros pequeños fallos visuales. Sin embargo, uno de los descubrimientos más curiosos ha sido realizado por un jugador que encontró una enorme concentración de NPCs ocultos bajo Sierra Espolón.
El jugador, conocido como LukaZum, descubrió en la parte más al sur de la zona una gran cantidad de criaturas suspendidas bajo el terreno. Entre ellas había NPCs procedentes de Sierra Espolón, Los Baldíos, Marjal Revolcafango y muchas otras regiones de Kalimdor. Todos permanecían inmóviles, compartiendo exactamente el mismo punto del mapa.
Aunque pueda parecer un extraño secreto o un contenido oculto, la explicación es mucho más técnica. Ese lugar corresponde a las coordenadas (0, 0, 0) del continente de Kalimdor, el punto de origen que utiliza el motor del juego. Cuando World of Warcraft no consigue colocar correctamente una criatura en su ubicación correspondiente debido a algún error, el sistema la envía automáticamente a esas coordenadas.
Lo más llamativo es que este comportamiento no afecta únicamente a los NPCs. En determinadas ocasiones, especialmente tras utilizar algunos teletransportes cuando algo falla, los propios jugadores pueden acabar apareciendo en ese mismo punto bajo el mapa. Desde allí caen al vacío, mueren y posteriormente reaparecen en el cementerio más cercano.
