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Tus primeros pasos en Azeroth comienzan con unas cuantas decisiones importantes: cómo quieres jugar, en quién se convertirá tu personaje y adónde te llevará la curiosidad. Desde configurar tu cuenta hasta cómo unirte a otros aventureros, los fundamentos que encontrarás a continuación te ayudarán a empezar con confianza, y el descubrimiento quedará en tus manos.
Crea tu cuenta de Battle.net. Regístrate en el inicio de sesión en Battle.net o visita la Tienda Battle.net y selecciona Cuenta y, a continuación, Crear cuenta. Verifica tu correo electrónico, elige una contraseña segura y plantéate activar la autenticación en dos pasos.
Suscríbete o compra tiempo de juego. World of Warcraft: Forever está incluido con una suscripción activa a World of Warcraft o con tiempo de juego.
Instala y ejecuta el juego. Descarga la aplicación de escritorio de Battle.net, inicia sesión, instala World of Warcraft y selecciona World of Warcraft: Forever entre las versiones del juego disponibles.
Comprueba tu instalación. Puedes jugar en Windows o Mac con teclado y ratón. La compatibilidad con mandos también está disponible en fase beta para quienes prefieran jugar así. Antes de instalar el juego, consulta los requisitos del sistema actuales.
La primera vez que inicies sesión en World of Warcraft: Forever, se te pedirá que elijas tu configuración predeterminada de experiencia. Tomarás esta decisión antes de seleccionar tu conjunto de reglas.
Clásica Presentación tradicional con efectos visuales más simples, modelos de personaje estándar y una interfaz más clásica de base que ofrece una experiencia más original, limpia y con menos guía automática. Ajustes iniciales:
| Mejorada Presentación actualizada con mayor fidelidad visual y características de interfaz adicionales activadas de forma predeterminada. Ajustes iniciales:
|
Si no sabes cuál elegir, empieza por Mejorada. Esta configuración predeterminada te ofrece un punto de partida muy útil sin bloquear tus elecciones, y puedes cambiar cada opción más adelante en Menú del juego > Opciones. Después de iniciar sesión en el juego por primera vez, ya no volverás a ver esta pantalla.
En World of Warcraft: Forever, eliges un conjunto de reglas antes de crear tu personaje, según el tipo de experiencia que quieras tener en el juego. Tu elección determina cómo funciona el combate jugador contra jugador (JcJ) y qué normas de la comunidad se aplican. Los conjuntos Normal, JcJ, Juego de rol y Juego de rol con JcJ estarán disponibles en el lanzamiento, y está previsto que Hardcore llegue más adelante:
Normal: Céntrate en la aventura y en luchar contra monstruos, con combate jugador contra jugador disponible cuando tú lo decidas.
JcJ: Céntrate en el combate jugador contra jugador, con el riesgo de sufrir ataques de jugadores de la facción contraria en buena parte del mundo abierto.
Juego de rol: Únete a una comunidad con normas de nombres y comportamiento pensadas para quienes quieran meterse en la piel de sus personajes en un mundo de fantasía.
Juego de rol con JcJ: Únete a una comunidad de rol envolvente y afronta a la vez el peligro del conflicto en el mundo abierto con la facción contraria.
Hardcore (próximamente): Acepta un desafío en el que te lo juegas todo, cada decisión importa y la aventura de un personaje puede terminar con su muerte. Más adelante compartiremos más detalles y fechas.
Los personajes solo pueden agruparse, unirse a hermandades, recorrer mazmorras y participar en bandas con jugadores que tengan el mismo conjunto de reglas y que pertenezcan a la misma facción. Si quieres jugar con amigos, poneos de acuerdo en ambas elecciones antes de crear vuestros personajes. Si no sabes muy bien por dónde empezar, Normal es un lugar acogedor para aprender.
Tu facción (la Alianza o la Horda) determina las comunidades, las ciudades y las historias con las que comienza tu personaje. Tu raza determina tu aspecto, tu ubicación inicial y tus facultades raciales. Tu clase determina tu forma de jugar: si luchas cuerpo a cuerpo, atacas a distancia, lanzas hechizos, proteges al grupo, sanas a tus aliados o combinas varios roles. Tómate tu tiempo para leer las opciones disponibles y la información de la pantalla de creación de personaje para saber más sobre cada una.
Cielonatos: En el momento de crear el personaje, decidirás si tu cielonato se une a la Horda o a la Alianza, lo que refleja un pueblo con un origen común pero con visiones diferentes del futuro: los cielonatos de la Horda abrazan las tradiciones elementales y tienen acceso a la clase del chamán, mientras que los de la Alianza siguen el legado Arcano de sus ancestros, lo que les permite jugar con la clase del mago. Ambos comienzan en la Isla de Zephras, una zona de inicio de nivel 1-12. Para acceder a los cielonatos, es necesario comprar el pack Heroic o mejoras digitales superiores.
Cada vez que crees un personaje nuevo, podrás elegir entre los modelos y animaciones de personaje en alta definición (HD) o en definición estándar (SD). HD utiliza modelos más detallados y efectos visuales actualizados, mientras que SD ofrece el estilo asociado al aspecto original de World of Warcraft. Esta elección, específica de cada personaje, solo afecta a la apariencia (no a las facultades ni a la progresión), y puedes cambiarla más adelante en el menú Opciones o visitando una peluquería en el juego.
WoW: Forever utiliza un sistema de dos nombres: un nombre principal y un nombre secundario. La combinación completa debe ser única en tu región. Puedes ocultar tu nombre secundario en Opciones > Placas de nombre > Mi nombre secundario, aunque seguirá apareciendo en el chat. Aquí tienes información sobre los nombres de personaje.
Cuando entres en el mundo, busca personajes con un signo de exclamación sobre la cabeza: tienen misiones que ofrecerte. Al aceptar una misión, se añade a tu registro de misiones, que mostrará los objetivos automáticamente en pantalla. Llegado cierto punto, puede que no todas tus misiones aparezcan en el seguimiento de misiones. Para ver tu registro de misiones completo, pulsa la tecla L y se abrirá la interfaz. Desde ahí, puedes seleccionar una misión para repasar su historia y sus objetivos, elegir si quiere hacerle seguimiento y mostrar los objetivos (o no) en el seguimiento de misiones de la pantalla. También puedes abandonar una misión si tu registro de misiones está demasiado lleno para hacer hueco a misiones nuevas.
Las misiones con seguimiento muestran tus objetivos actuales y tu progreso mientras exploras. Pulsa la tecla M para abrir el mapa del mundo y ver los marcadores de misión y las áreas de objetivo resaltadas. El minimapa también señala los objetivos cercanos. Si el seguimiento se llena demasiado, abre el registro de misiones y deja de seguir las misiones en las que no estés trabajando ahora mismo. Un signo de interrogación sobre un personaje indica que tienes una misión completada lista para entregar.
Cuando puedas, tómate tu tiempo para leer el texto de las misiones, que te descubrirá más historias de la zona y a menudo te dará pistas útiles. No hay prisa: toma un camino secundario, habla con personajes desconocidos y deja que la curiosidad te guíe, pero vigila el nivel de los enemigos cercanos cuando te salgas del camino.
Para personalizar la interfaz, pulsa Escape para abrir el menú del juego y selecciona Opciones. Desde ahí, puedes ajustar los controles y los atajos de teclado, las barras de acción, las placas de nombre, el chat, el audio, los gráficos, las funciones de accesibilidad y otras opciones de visualización. Empieza con la configuración predeterminada y luego explora las herramientas disponibles para sacar el máximo partido a tu tiempo en Azeroth.
Tu barra de acción contiene las facultades que usas en batalla. Coloca las facultades que más uses donde te resulte cómodo alcanzarlas y lee la descripción de cada una para entender qué hace. Conforme vayas subiendo de nivel, visita a un instructor de clase para aprender nuevas facultades y fortalecer a tu personaje.
Encuentra tus hechizos y facultades
Pulsa la tecla P para abrir tu libro de hechizos, donde podrás consultar los hechizos y facultades que ha aprendido tu personaje. Arrastra una facultad del libro de hechizos a una casilla de la barra de acción para acceder a ella rápidamente mientras juegas. También puedes asignarle un atajo o cambiarlo en Menú del juego > Opciones > Atajos de teclado.
Vigila tu salud y tus recursos, y lleva comida o bebida para recuperarte entre combates. Los taberneros venden comida y bebida, y pueden vincular tu piedra de hogar a su posada para que puedas volver allí más adelante. Mientras aprendes, atrae a los enemigos de uno en uno, prueba tus distintas facultades para infligir daño a tus rivales y mantenerte con vida, y no te desanimes ante la derrota. Volver a tu cuerpo e intentarlo de nuevo forma parte de la historia de cualquier aventurero.
Si tu personaje muere, cuando liberes tu espíritu, aparecerás en un cementerio cercano. Para recuperar tu cuerpo, sigue el marcador de cadáver del minimapa o abre el mapa del mundo con la tecla M para encontrarlo. Cuando tu espíritu esté lo bastante cerca, selecciona Resucitar para volver a la vida junto a tu cuerpo. Elige bien dónde resucitas. Intenta encontrar un lugar a salvo, lejos de aquello que te haya causado la muerte.
Si te resulta demasiado difícil llegar hasta tu cuerpo, también puedes hablar con el ángel de la Resurrección del cementerio para resucitar allí. Esta opción daña la durabilidad de tu equipamiento y puede aplicarte dolencia de resurrección, un efecto temporal que reduce mucho tu eficacia. Te conviene evitar cualquier combate hasta que se acabe el efecto y reparar tu equipamiento en cuanto puedas.
Las misiones y los enemigos derrotados te recompensan con armas, armaduras y suministros útiles. Pasa el cursor del ratón por encima de un objeto de tus bolsas para leer su descripción. Si puede sustituir a algo que llevas equipado, la comparación muestra ambos objetos para que puedas revisar la armadura, el daño, los atributos, los requisitos de nivel y otros efectos. Un objeto de mayor calidad no siempre es la mejor opción, así que comprueba también el tipo de armadura, la compatibilidad del arma y los atributos útiles para tu clase.
Para equiparte con un objeto, haz clic derecho en él en tus bolsas o arrástralo a la ranura correspondiente del panel de personaje. Pulsa la tecla C para abrir ese panel y revisar el equipamiento que llevas puesto.
Para comprar o vender objetos, haz clic derecho en un mercader o vendedor. Haz clic derecho en un objeto de la tienda para comprarlo, o haz clic derecho en un objeto de tus bolsas con la tienda abierta para venderlo. Si vendes algo por error, echa un vistazo a la pestaña Recuperar antes de salir. Los vendedores con un icono de yunque también pueden reparar el equipo dañado a cambio de dinero.
El espacio de las bolsas se llena enseguida, así que vende en la ciudad los objetos que no quieras y guarda en un banco los materiales que quieras conservar. Los objetos con nombre de calidad gris no tienen ninguna otra utilidad y puedes vendérselos a un vendedor sin problema. Si no tienes claro si otro objeto es importante, lo mejor es empezar por su descripción.
Las profesiones te permiten recolectar materiales, fabricar objetos útiles y aportar instalaciones a los campamentos. Cada personaje puede aprender dos profesiones principales y las tres profesiones secundarias.
Recolección: La herboristería permite recoger hierbas; la minería, extraer mena y piedra; y el desuello, obtener cuero y pellejos.
Fabricación: La alquimia elabora pociones; la herrería forja armas y armaduras; el encantamiento mejora el equipamiento; la ingeniería construye artilugios; la peletería fabrica armaduras de cuero y de malla; y la sastrería crea equipamiento de tela y bolsas.
Profesiones secundarias: La cocina prepara alimentos, la pesca proporciona ingredientes útiles y los primeros auxilios crean suministros de supervivencia.
Pulsa la tecla K para abrir la interfaz de profesiones, donde podrás consultar las profesiones que has aprendido, los niveles de habilidad, las recetas, los materiales necesarios y los objetos que puedes fabricar. Selecciona una profesión y elige una receta para ver qué requiere. Cuando tengas los materiales y las herramientas necesarios, podrás crear el objeto.
Para aprender una profesión o progresar en ella, habla con el instructor de profesión correspondiente en una zona inicial o una ciudad principal. Los instructores enseñan la profesión, sus primeras recetas y los rangos superiores a medida que aumentan el nivel de tu personaje y tu habilidad en la profesión. Si no encuentras uno, pide indicaciones a un guardia de la ciudad y sigue el marcador de tu mapa.
Azeroth es todavía mejor en compañía. Invita a los jugadores cercanos a un grupo, únete a una hermandad o usa el chat para pedir ayuda. Formar un grupo puede hacer que las misiones difíciles resulten más asequibles y te abre las puertas de las mazmorras: aventuras en instancias repletas de enemigos, jefes y recompensas valiosas.
Los campamentos reúnen a los jugadores en el mundo abierto. Haz un alto para descansar y prepararte, comparte las ventajas que ofrecen tus profesiones, comercia con otros aventureros o conoce a compañeros que podrían unirse a tu próxima aventura.
Exprésate con emociones
Las emociones permiten que tu personaje se comunique mediante gestos y textos breves. Escribe un comando con barra en el chat, como /saludar, /animar, /bailar o /gracias, y pulsa Entrar. También puedes escribir /emocion seguido de tu propia acción para crear una emoción de texto personalizada.
Los grupos de mazmorra suelen estar formados por cinco jugadores: un tanque que atrae la atención de los enemigos, un sanador que mantiene en pie al grupo y varios DPS que colaboran para infligir daño y derrotar a las criaturas que habitan en su interior. Ten paciencia contigo y con los demás. Hasta quien más experiencia tiene en las aventuras entró alguna vez en una mazmorra por primera vez.
Si buscas compañía, a alguien que te guíe o simplemente algo de información, también puedes unirte a WoW Portal Room, el servidor oficial en Discord. Tienes más información en este artículo.
Tu aventura puede llevarte por los bosques, desiertos, montañas y ciudades de Azeroth. Los cielonatos comienzan en la Isla de Zephras, y más adelante la aventura puede llevarte a Clarofluvial, los misterios de Shen'dralas y las alturas del Monte Hyjal. Hay mazmorras con toda clase de niveles, lo que te da motivos para alejarte de caminos conocidos.
No hay una única forma correcta de jugar. Sigue los caminos principales o traza tu propia ruta. Colecciona apariencias, practica una profesión, busca criaturas poco comunes, únete a una comunidad de rol, pon a prueba tu habilidad en JcJ o queda con tus amigos en un campamento.
Tómate tu tiempo para ajustar la interfaz, los atajos de teclado, el audio y las opciones de accesibilidad. Una configuración cómoda te permite centrarte en el mundo y aprender a tu ritmo.
Lee las descripciones de las facultades y el texto de las misiones, porque ambos te enseñan cómo funciona el mundo.
Ten siempre a mano tu piedra de hogar y visita a los maestros de vuelo para aprender rutas que te faciliten los viajes largos.
Repara tu equipo, vende los objetos que no necesites y ahorra monedas para el entrenamiento, las bolsas y los viajes.
Pide ayuda cuando una misión se te atragante.
Prueba otra clase si tu primera elección no te convence y recuerda que el descubrimiento es la esencia de WoW: Forever.
Toda leyenda de Azeroth empieza con un nuevo personaje, un puñado de facultades y un camino que se extiende hacia lo desconocido. Elige tu ruta hacia el descubrimiento. La aventura te llama en World of Warcraft: Forever.
Fuente: BLIZZ
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